Entrar a un marketplace sin caos
Volt es un negocio de cinco personas que vende cargadores, cables y accesorios para home office. Su mayor reto no era la demanda, sino mantener el inventario alineado entre tres canales de venta.

Después de lanzarse en un marketplace, Volt encontró clientes nuevos muy rápido. Al mismo tiempo, el almacén empezó a apartar las mismas piezas para pedidos que llegaban de lugares distintos. El equipo sobrevivía a base de correcciones manuales y llamadas para pedir disculpas.
Un producto, varias fuentes de pedidos
El problema venía del retraso en el intercambio de datos. Con los cables más vendidos, unos minutos bastaban para vender más piezas de las que había físicamente en el anaquel.
El almacén trabaja con una sola lista
El personal no necesita revisar de dónde llegó el pedido. La tableta muestra la ubicación del producto, el método de envío y la guía. Las excepciones, como un empaque dañado, llegan al gerente con todo el contexto.
Más canales sin más caos
En Volt la exactitud del inventario llega al 99.4% y la ronda de surtido de la mañana es 37 minutos más corta en promedio. La empresa puede ampliar su venta multicanal sin crear un proceso distinto para cada destino.
“El cliente puede comprar donde más le convenga. Para el almacén sigue siendo un pedido, una lista de tareas y un solo saldo de producto.”


